miércoles, 1 de mayo de 2013
Despertar a tu lado
Abrí los ojos con los primero rayos de sol que entraban a través de las cortinas, no sabia que hora era, pero apenas acababa de amanecer.
Y fue ahí, en ese mismo instante, cuando sentí su calor, sus brazos alrededor de mi cintura, y sonreí. Estaba allí... con el... uno de mis deseos mas grandes, abrir los ojos y encontrarme a su lado......ummmmm.
Me gire para ver su cara, muy despacio para no despertarle, la noche había sido muy intensa, llena de deseo, de sentimientos, de ternura, de amor, de pasión...una noche completa.
Me sentía feliz y pensaba lo maravilloso que seria poder hacerlo día tras día.
Permanecí un rato mirándole, estaba profundamente dormido, relajado.
Me encanta mirarle, sentirle, oler su cuerpo...era mío...solo mío!
Le bese en la comisura de los labios, apenas se entero, solo se movió un poco para asirme aun mas fuerte, y me debí de quedar de nuevo dormida.
Note el movimiento de su cuerpo desperezándose.
Un beso en la espalda me lo corroboro y un “buenos días cariño”
Era mi momento, me sentía la mujer mas feliz del planeta, me quede inmóvil, como si así pudiese detener el tiempo.
Al cabo de unos minutos, su boca comenzó a recorrer mi espalda, sus manos mi cuerpo y este reaccionaba a cada una de sus caricias, pero yo seguía inmóvil disfrutando de cada movimiento, de cada sensación.
Sentía como su sexo crecía alli, pegado a mi culito, su mano lentamente comenzó a explorar el mío, una respiración profunda salió de mi cuando comenzó a acariciarme, y un ummmmmmmm cuando percibió mi humedad, lentamente me dio la vuelta y me beso con pasión, con las mismas ganas de hacia unas pocas horas.
Bajo su boca a mi cuello, acariciando mis pechos con delicadeza y mirándome a los ojos, me dijo de nuevo:
.- Buenos días amor mío.
Me despojo de mi camisón de raso y comenzó de nuevo a sacar de mi cuerpo la mejor sinfonía del placer, como si fuera la primera, como si la noche no hubiera existido, con mas ternura, con mas ganas, con mas deseo.
Mi cuerpo ansiaba sentirle de nuevo, lo quería dentro de mi y dándose cuenta de ello, penetro en mi, moviéndose muy lentamente, como queriendo permanecer así para siempre. No importaba el día tan complicado que se le presentaba, no importaba nada.
Mi cuerpo estaba lleno de el y mi mente se resistía, no quería dar termino a ese momento, pero este llego... intenso, largo y silencioso, para un instante mas tarde sentir como el llenaba mi cuerpo.
Permanecimos durante un rato allí abrazados, no decíamos nada, no queríamos decir nada, los dos sabíamos que en poco tiempo deberíamos separarnos, y no sabíamos ninguno de los dos, cuando seria la próxima vez que podríamos estar de nuevo juntos, así que lo mejor era no decir ni una palabra. Solo permanecer abrazados, desnudos, acariciándonos...y sintiendo cada segundo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario